Cómo tomas el café
Solo, americano, con hielo, con leche, cortado, descafeinado, bombón, carajillo, cappuccino, irlandés, vienés…
Una de las grandes ventajas del café es que se puede tomar de muy distintas maneras, dependiendo del gusto de cada consumidor. Su versatilidad admite tanto la degustación de la infusión sola, así como la preparación combinada con distintos elementos. Parece una decisión insignificante, pero esto marca incluso nuestra personalidad. ¿Has oído alguna vez la frase esa que dice… "dime cómo tomas el café y te diré cómo eres"?
La infusión preparada con agua y el café molido es la base del resto de cafés, y a la vez es una forma en sí misma de tomarlo. Puedes tomar el café como quieras, pero que sea siempre un buen café.
Lo que hay que tener en cuenta a la hora de tomar un buen café
- Lo primero que hay que hacer es comprar un buen grano natural; evita el torrefacto, pues se trata de un aditivo caramelizado añadido con el fin de realzar artificiosamente un café de baja calidad (siendo además nocivo para la salud) y que se sirve en la mayoría de las cafeterías, generalmente por motivos de coste. En nuestra cafetería cafetotal, sólo usamos café arábica natural 100%, el más valorado, pues nos gusta cuidar a nuestra clientela.
- El siguiente paso, una vez que se tiene claro que la mejor opción es el arábica natural, es evaluar los distintos tipos de cafés en función de su procedencia. Costa Rica, Colombia, Guatemala, Honduras o Kenia ofrecen interesantes propuestas de grano, siendo preferible que sean de altura, ya que este detalle determina el carácter o el sabor.
- Lo ideal es tomar siempre cosecha del nuevo año, ya que es un producto que no se puede embotellar como el vino, y es preferible consumir uno de la región predilecta, ya que cada una tiene sus particularidades dependiendo del cultivo, el suelo o el clima. En cafetotal tenemos siempre última cosecha.
- Lo tostamos a fuego lento, y lo molemos en su punto, haciendo exhaustivos controles de granulometría y gramaje justo antes de servirlo.
- Por último, y no por ello menos importante, observaremos el tipo de agua, que ha de cumplir unas cualidades determinadas.



